El gesticulador rodolfo usigli pdf

0
2

Actuó también en cine y televisión, pero es en el teatro donde logra sus mayores triunfos, considerada a la altura de leyendas como María Tereza Montoya, Virginia Fábregas, María Conesa y Esperanza El gesticulador rodolfo usigli pdf. María nace en la Ciudad de México el 22 de junio de 1922. Estudió en la Escuela Dramática de México, prestigiosa institución fundada por el maestro japonés Seki Sano. Debuta con la representación de Cyrano de Bergerac en 1940, y a partir de ese momento se la consideró como «el mejor fruto moldeado por las manos de Sano».


Después de Cyrano de Bergerac actuó con gran éxito en Salomé, de Oscar Wilde. Medea de Jean Anouilh: Las coéforas y Juana en la hoguera de Paul Claudel.

En 1948 consigue su consagración como actriz mediante una caracterización de Blanche Dubois que todavía hoy sigue considerándose insuperable, en la obra Un tranvía llamado deseo de Tennessee Williams, producida por el INBA, entonces comandado por Salvador Novo, dirigida magistralmente por el japonés Seki Sano y con Wolf Ruvinskis como su contrafigura, Stanley Kowalski. Esta obra cambió para bien la escena teatral mexicana y elevó a la Douglas al estatus de Diva. En 1969, invitada por la Organización de las Naciones Unidas, representó a México en la celebración del XXI Aniversario de la Declaración de los Derechos del Hombre, ocasión en que presentó Una voz en el desierto.

Marga López y Ernesto Alonso. Su última aparición en cine sería en 1971 en Los corrompidos con Julio Alemán, Joaquín Cordero y Jorge Mistral.

Debuta en la pequeña pantalla en 1959 con la telenovela Ha llegado un extraño. En este medio completó ocho títulos y cuando apareció en el primero de ellos, los críticos la atacaron fuertemente por intervenir en una telenovela.

En aquel entonces ella la defendió diciendo que era una buena historia, aunque muchos no llegaron a perdonarle que hubiera aparecido en televisión. En sus últimos años se dedicó a enseñar teatro y dicción en la Asociación Nacional de Actores, en las escuelas de teatro del Instituto mexicano del Seguro Social y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se ignora la causa que la llevó a cometerlo, pero en sus memorias el actor Luis Gimeno culpa indirectamente a Seki Sano, su profesor de actuación. De manera trágica terminó la vida de la actriz que recibió tantos elogios por sus interpretaciones, como lo demuestra la crítica que a su trabajo le hizo Ermilo Abreu Gómez: «Todo parece armónico, coherente, como dispuesto a conformar un caudal capaz de servir para la expresión completa del teatro.

Ningún detalle, ningún matiz, ningún episodio pierde unidad cuando ella se posesiona del personaje que encarna. The Marginal at the Center, Ediciones Era, 2004, ISBN 9684115822. Dolores Carbonell, Luis Javier Mier Vega, Tres crónicas del teatro en México, UNAM, 2000, ISBN 9683682952.